Los coches híbridos son una interesante opción de compra en algunos casos. Se trata de coches que combinan dos motores, uno de combustión interna (convencional) y otro eléctrico, alimentado por baterías. Desde hace años pueden encontrarse en el mercado y, aunque todavía no son una opción de compra mayoritaria, poco a poco se hacen su hueco.

Reducen el consumo, ya que recuperan energía que otros modelos desperdician y porque su diseñados maximiza la eficiencia. Además, su mantenimiento es también más barato. Por si fuese poco, las marcas que cuentan con modelos de este tipo en su gama hacen que la garantía del motor eléctrico y sus baterías sea mayor que la del motor térmico, para animar a su compra.

En esta guía de compra no vamos a analizar los híbridos enchufables, modelos que alimentan sus baterías mediante la conexión a la red eléctrica, que son un siguiente paso hacia la electrificación total. Podemos diferenciar dos tipos principales de híbridos principales (existen otras clasificaciones, pero esta es bastante clara):

  • Híbrido en paralelo: Los dos motores se utilizan para dar fuerza a la transmisión al mismo tiempo. Fue por la que apostó Honda en su día (Honda Insight y Honda CR-Z que probamos, por ejemplo). Se trata de una solución técnica bastante sencilla, pero no demasiado eficiente… y Honda claudicó. Hay quien les llama semi-híbridos.
  • Híbrido combinado: El coche se puede mover con el impulso de cualquiera de sus motores, ya que ambos tienen conexión mecánica con las ruedas, lo que permite circular en modo eléctrico. El motor eléctrico, además suele ser capaz de generar de energía en las frenadas y retenciones. Mejora la eficiencia pero se complica la mecánica y eléctrónica de los coches. Podrás ver en algún lugar que también se les denomina full-hybrid.
  • Habría un tercer tipo, los híbridos en serie. En ellos es el motor térmico el que no tiene conexión con las ruedas, sino que su cometido es generar electricidad para que el motor eléctrico mueva al vehículo. Es por ello que también se conocen como eléctricos de autonomía extendida, pues en realidad siempRe se mueven gracias a la electricidad. El Chevrolet Volt (ver prueba) y su gemelo Opel Ampera fueron los abanderados de esta tecnología, que no fraguó en el mercado. Podríamos considerarlos coches eléctricos.

Además de su eficiencia, contaminan menos y son muy suaves y silenciosos en su funcionamiento. Se trata de tecnologías muy probadas, sobre todo en Estados Unidos y Canada, aunque ya cuentan con bastante recorrido en Europa (si bien parece que las marcas generalistas del Viejo Continente quieren saltarse este paso hacia la electrificación y directamente apostarán por los híbridos enchufables).

¿Contras? Tienen un mayor peso que los modelos convencionales debido a las baterías (que habría que reciclarse adecuadamente, ya que pueden ser muy contaminantes) y, sobre todo, son más caros que otros modelos equivalentes.

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